La oficina del pánico

Esta es la oficina del pánico, sección 9-17 puede haber sido impactada. Activar el procedimiento siguiente.





WELCOME TO THE JUNGLE












Fue una larga noche, sabía que era la última chance de arreglar nuestro software con miras a lo que iba a ser la feria. Eran las 7am y di todo por terminado, cuando aún persistían cosas por arreglar. En vez que quedarme dormido me quedé viendo los videos de youtube (un tipo que podía tocar el bajo hasta con la espina dorsal) que el mítico me mandaba por msn.

Dormí 45 minutos, me bañé y salí corriendo a pescar el bus desde Rancagua a Santiago, por suerte no se me pasó. Dormí raja en el bus y en el departamento un rato, hasta que recibí una llamada telefónica de un miembro del cartel con instrucciones específicas. Partí a la U y estuve matando el tiempo un buen rato, mientras tanto Anlas me ofrecía un cigarro, hecho en ese momento bastante curioso pero que con el correr de los días se ha hecho habitual.

Pasado las 2pm el equipo entero se reunía y con bolsos, maletas, cosas para el stand y los propios integrantes partía el auto de D.R. a Valparaíso, previo cambio de aceite en un negocio olvidado del paradero 45000 de Pajaritos. Entre el calor permanente y enredados en un mar de tubos, bolsas y cajas emprendimos el viaje. Una cantidad grosera de kilómetros en unas pocas horas.

La Rock and Pop sonaba por los carreteados parlantes del auto de D.R. A la entrada de Valparaíso sonó la mítica Welcome to the jungle. Que mejor título para este viaje. Bienvenido a la jungla.

Aterrizamos en la U sin pasar previamente por el hotel y nos dedicamos de lleno a armar nuestro stand, y de paso ver a los de la competencia. Estuvimos largo rato ahí, sin embargo alcanzamos a reencontrarnos con algunas personas. Lo mejor fue una sacada de vuelta, donde descubrí esa promoción de 2 completos+papas fritas+bebida por $1000. Increíble. Como quiero a Valpo.

De ahí nos fuimos al Cuartel General (forma cuática de denominar un departamento, no se pasen películas) donde arreglamos ciertos problemas técnicos y cosas que nos faltaban con miras a la exposición del martes y miércoles. Después de armar/desarmar/planificar/comer, nos fuimos a Viña, a buscar las cosas que nos faltaban y finalmente al hotel.

Primera vez que me registraba en un hotel. Tuve un flashback raro, porque desde chico me imaginé un trotamundos, gurú en cualquier cosa y que iba a andar en los mejores hoteles del mundo. Pero bueno, no era gurú en nada pero de todas formas el hotel te hace sentir casi importante.

Cuando llegamos a la pieza, ordenamos todo, y cuando nos preparábamos a descansar se nos ocurrió ir a ver en qué estaban los demás. Fuimos a la pieza donde estaban los de El Abasto, y estaban relajándose y tomándose unos copetitos, acto seguido vamos por una promo y nos ponemos al día. Cuando eran como las 3am y le andaba tirando zapatillazos a todo el mundo, y en un instante de autorreflexión sentí que era hora de descansar, aunque fuera un poquito.
Mañana comenzaba la jungla, perdón, la feria.


[crónica] El Karma de Octubre

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Según wikipedia, la Ley del Karma se refiere a causa y efecto.

Según esta filosofía al comportarse de acuerdo al karma uno debería tomar conciencia de que la búsqueda de la venganza y el mal traerá graves consecuencias en la vida diaria y en las vidas futuras
La serie de TV, My Name Is Earl refleja como el karma afecta en la vida diaria. Resulta que un hueón entero de vago se gana la lotería, pero cuando va a cobrar el premio es atropellado en la calle (qué mala cuea). En su rehabilitación en el hospital, escucha hablar del karma y termina rallando la papa con el famoso karma. Así que se hace una lista con todos los cagazos que se ha mandado y empieza a enmendarlos.

Bueno, muchos (es un decir, me refiero a los pocos que leen este blog) se preguntarán.. ¿y qué tiene que ver el karma con mis increíbles anécdotas?. Bueno, yo por lo general creo en pocas cosas, pero si hay algo en lo que creo ciegamente es en el karma. Este tema lo he analizado mucho cuando me estoy bañando, lavando la loza o haciendo caca (y esto no es broma, esos son mis momentos más lúcidos del día). Bueno, de acuerdo a mi experiencia reciente siento que dos karmas me atacan durante el año: Un karma positivo, que te convierte cualquier momento de mierda (llámese trabajar en verano, entar a la universidad o lo que sea) en un momento increíble, donde te sientes superlativo, todo te sale y les caes bien a todos. Y el karma negativo, que te hunde y te mete en un pozo oscuro (metafóricamente hablando, hueones mal pensados).
El karma positivo solía atacarme por abril, pero luego se cambió a diciembre, luego a febrero, etc. Igual es evidente que el verano o inicios del otoño sean tus mejores momentos... difícil encontrar gente que se ponga más feliz con el invierno, pero bueh...

Pero el karma negativo me ataca invariantemente en el mes de octubre. ¿Por qué tanta seguridad?, acá van unos botones de muestra:


Octubre de 2001: Estaba pasando por el mejor momento de mi vida, ese año fue me lancé a la vida con todo (no con los resultados esperados, pero la intención va), bueno, pero yo fui a una fiesta con la firme intención de jugármela por una lola (no el travestido del canal 13, por cierto) que me revolucionaba las hormonas por decirlo de forma cursi. La cosa es que anduve desviando mi objetivo (me dediqué a tomar y pechar copete) y cuando reaccioné era ya demasiado tarde. Resulta que al centro de la pista de baile estaba un "conocido" bailando animadamente con la jovencita en cuestión, acto seguido se la come. Quedé helado y me fui al tiro de esa disco de mierda, caminé un rato y me di cuenta de que era muy mala idea tener 16 e ir por una carretera solo a las 3 de la mañana.
Octubre de 2004: Semana Sansana ("Semana de la U"). Con mi grupo de amigos fuimos pa valpo, y en un rato de relajo fuimos a la playa que estaba al frente de la U. Yo estaba tomándome unas piscolas y jugando cartas cuando llegaron los pacos. En un microsegundo la botella de pisco yacía estratégicamente bajo un chaleco y la piscola había sido vaciada. El diálogo con los pacos fue tenso. Casi nos llevan en cana por andar tomando en la playa, salvamos por poco.

Octubre de 2005: Andaba sin pase escolar desde agosto. Finalmente me dieron uno nuevo en noviembre (pedí el nuevo en agosto). Más encima me robaron los vales de mi beca de alimentación. Sin comentarios

Octubre de 2006: Yo estaba en cierta casa, de cierto amigo, en cierto asado, pasándola bien. Pero ocurrió cierto suceso, en cierto baño, con ciertas personas (para los que crean que fue una orgía gay, no fue así y yo no estuve involucrado). Después de eso quedé pasmado. El copete y la carne sabían amargos después de eso.
A fines de ese octubre me entiero de ciertas verdades, todas a la vena sin anestesia. Sin comentarios.

Octubre de 2007: Me perdí Incubus. Si bien es cierto no es novedad perderme conciertos desde mis más tiernos años de púber que lo esperaba. Además ciertas situaciones enturbiaron mi presencia en la cancha del Arena Santiago

Nota del Autor (o sea, yo mismo): Parece que este octubre le puedo ganar mi gallito al karma. No lo estoy desafiando, le estoy pidiendo una tregua: que no me ataque ahora, no en este octubre. Puede ser su golpe de gracia.

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Reacción

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Sí señores, la oficina volverá a funcionar después de año y medio de ostracismo. Abrí otros blogs como éste y éste, pero es hora de volver a volver a éste estilo de escritura, que es en el que me desenvuelvo mejor.


[experience] witreo chacalonero

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Aquel era un día de semana cualquiera, y después de una masacrador certamen de estadística (que, dicho sea de paso, me fue como las reverendas huevas) un grupo de enfadados y sedientos informáticos fuimos a ahogar nuestra rabia a un conocido antro capitalino, a saber, el Entrelata's de los héroes. Ahí nos dividimos en dos grupos, el grupo de la 'cantidad' y el de la 'calidad'. Estaba claro, todos nos fuimos por el de la cantidad excepto cierto mamón que se compró una Austral, mientras el resto 'le aplicaba' a la Escudo. Pasaban los minutos, vaso tras vaso, hablando las estupideces de costumbre donde (y esto pasó super rápido) la falta de alimento en varias horas sumado a mi archiconocida endeble resistencia al alcohol hizo efecto. Fui al baño como pude y nadie sabe si le achunté a la taza o si dejé un recuerdo líquido en el piso, pero es sabido que el presupuesto que esos locales gastan en limpiar sus baños no es mucho.

Luego de que todos se aburrieran, cada uno emigró a su respectivo hogar, tomé el metro para llegar al terminal y ahí empecé a cachar que esto se iba a poner psicodélico. Con dificultad logré bajarme para posteriormente ir a compar mi pasaje.

yo > hola, quiero un pasaje a drssssancaguuaaa...
vendedor > ya, el proximo bus sale a la .... (a la hora del pico, no me acuerdo bien)
vendedor > que asiento?
yo > ehhhhh..... el dreissstainueveeee...
vendedor > (mirandome con cara de "que weá este culiao") disculpe?
yo > el dreindainueveee...


Acto seguido el vendedor marcó cualquier cagá de asiento y me pasó el boleto, mientras el mismo mamón que tomaba Austral se cagaba de la risa al notar mi incapacidad para pronunciar bien.
Me subí al bus, y al poco rato después de sentarme hice me dieron unas irresistibles ganas de vomitar, me paré como pude y fui al baño del bus a witrear más que una guatona bulímica. El asunto es que no sé si le achunté al water o al lavamanos y me fui a sentar. El auxiliar del bus, al ver que estaba en condiciones deplorables (o sea, más cocido que la cresta) me pasó una bolsa plástica en caso de una emergencia. Fue el viaje más corto de mi vida. En un ratito ya me estaba parando de mi asiento, dejando la bolsita "autografiada" a un lado, bajándome del bus e iniciando un "largo trayecto" (como 50 metros). Le peor de todo es que sabía que iba pal' pico y trataba de caminar lo más derecho posible. Me dieron ganas de mear busqué un arbolito apropiado. Estaba de lo mejor cuando gracias a mis reflejos arácnidos noto que una luz se enciende y salí corriendo como pude pensando que atrás mío iba un "viejo-enfurecido-con-un-bate-de-béisbol-dispuesto-a-sacarme-la-mierda". Después de como 15 minutos más (casi a la medianoche), llegué a mi casa, pasando piolita me dirigía a mi cama cuando mi viejo me dice "estoy escribiendo algo en el computador... ayúdame". Ahí fue donde la situación se puso fea. Tratando de escribir en el computador me fui a la cresta de nuevo y dentro de poco me vi abrazando el water de mi propia casa. Me fui a acostar no sé como.

Al día siguiente me desperté enfrentando a mis viejos que demostraron sus sentimientos más crudos y las palabras más crueles que en mi vida había escuchado. El hachazo era intenso, pero igual me levanté para ir a clases antes de que ardiera troya nuevamente. No hubo clases y tuve que bancarme las bromas de todo el grupito de huevones. Ese día me fui a mi casa aprendiendo una gran lección, pero puta ahora se me olvidó así que no aprendí nada.

Nota del Editor(o sea, yo mismo): Este hecho ocurrió el 13 de septiembre del 2006. Como el lector despierto podrá haber intuido, la cercanía con las fiestas patrias hicieron que todo ese feriado largo la haya pasado la raja.

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Nubosidad Total

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Un día antes del fin del mundo, las calles de Santiago convertidas en campos de batalla en donde estudiantes, carabineros y los colados de siempre disputan tarde a tarde. Una lucha, (me gustaría creer) enfocada a mejorar la calidad de la eduación nacional, la cual es pésima según mi opinión.

El cielo está en su estado máximo de corrupción, atiborrado de nubes negras y con la presencia siempre latente del smog capitalino, súmele a eso que comienza a oscurecer. Llueve de forma intermitente y el suelo está húmedo, el agua se junta en charcos pequeños y otros algo más grandes. Un espectáculo impresionante en el amplio sentido de la palabra. Me duele la cabeza y no me concentro en nada, podría decirse que estoy tan podrido como el cochino cielo.

El tiempo quema y avanza de manera implacable, mientras el guanaco pasa por plaza italia dejando una estela de gas lacrimógeno, unos encapuchados saquean una farmacia en plena plaza de armas y yo dormito en el asiento del bus.

Queda claro que de aquí no ha salido nada en claro.


Mago a la vista!

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Hace 7 días atrás, ingresaba a la estación Salvador del metro, salía de un certamen y me alistaba para una ir a emborracharme de manera escandalosa. Cerca de la boletería había un pequeño grupo de jóvenes vestidos de negro y con capuchas, bufandas rayadas y provistos de varitas mágicas. Seguramente de un fans club del siempre bien criticado personaje de Harry Potter, a estas alturas considerado por los críticos un clásico al nivel de La Biblia, Cien años de soledad o La Divina Comedia. Como en ese momento tenía cosas más importantes que planear, no les presté demasiada atención y me apuré en capitalizar mis sedientos propósitos.

Hoy, 7 días más tarde, a 100 KM del hecho narrado previamente, venía de comprar del super cuando divisé otro grupo de hueones(as) frikeados vestidos nuevamente con sus bufandas, capas negras con capucha y con las mismas cagás de varas plásticas compradas en 500 pesos. La imagen era tan surrealista como patética. Eso sí, faltaban los monstruos, o por último algún gil disfrazado de Barney o Jumbito, para que el panorama se pusiera más tétrico.

Corroboré que algo andaba mal. Durante el transcurso de la semana estuve como una rata de laboratorio, encerrado estudiando y progrmando tareas todos los días. Por lo mismo, encontrar 2 grupitos de sacos de huevas disfrazados en tan poco tiempo siendo que salgo tan poco a la calle me pareció un poco sospechoso, al menos. No quise hacer un análisis sociológico profundo del caso, pero si ustedes les preguntan a sus padres si en su época había gente disfrazada que se juntara en espacios públicos, te dirían que los únicos que habían eran universitarios encapuchados que salían a protestar y a pelear contra los pacos, claro está, en nuestra nación corrían tiempos algo más violentos.

Al parecer, queda bastante claro que vivimos en una sociedad bipolar y desequilibrada. O sea, si el pendejo no anda cogoteando y drogánsose, se anda vistiendo como ahueonao.

Así que ya saben: dejen de ver tonteras como estar gueas, el señor de los papelillos o a harry le gusta por el potter. Apaguen el dvd player y salgan a jugar una pichanga o vayan a jugar al rin-raja. Vendan su cagá de consola de 64 bits y hagan algo más productivo con ella. Hagan un asado (de vidrio, por supuesto) y quemen sus cagás de cartas Magic. Se los dice un hueón que estudia informática. Que durante sus fines de semana y feriados trasnocha... programando en SQL. O sea, supuestamente uno de ustedes. Para que vean que están cagados.

Al irme de la plazita donde me encontré con los magos parece que me cacharon observando la escenita. Una de las bolsas que cargaba cedió y, una botella de litro de... (cloro, no sean mal pensados) saltó a la chucha. Estaba advertido ya, a la siguiente me tiraban un hechizo más cuático y quedaría convertido en sapo. Así que opté por largarme de ahí, bueno igual tenía que ir a la casa.


Realidad Real

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Desde hace un par de años atrás, nuestros acéfalos creativos nacionales han importado un conocido formato del mainstream televisivo internacional: me refiero al fenómenos de los reality shows. Espacios televisivos, que cierto canal comenzó a producir y que no se han detenido desde el primer día que comenzaron a emitirse.

Eternos sobrevivientes de guerras nucleares por el rating, pese a ser un bajísimo aporte y con una trama conocida con antelación (casi como una telenovela venezolana), han sido inextirpables de la parrilla programática chilensis (junto con Don Francisco y el cura que habla después de las noticias) y de las preferencias de sus seguidores más acérrimos.

Esta vez no iré contra la corriente, así que acá va mi idea: Comenzaré con un supuesto. El chileno promedio es chismoso y morboso al extremo, y con el cerebro contaminado con cafeína, nicotina, el carrete tóxico de los fines de semana, el esmog capitalino y el olor a sobaco. Ah, y quizás un detalle aún más fascinante: Conoce más detalles sobre la vida de la gente famosa que la de su propia familia.

Por lo tanto ese es mi target market, y mi idea es hacer lo mismo pero más crudo y verosímil: sin ningún tipo de censura, aunque haya que mostrar a un micrero rascarse el trasero o una jovencita del barrio alto manteniendo relaciones mientras sus padres van a comprar pan (ah, verdad que alguien me robó esa idea). Voy a quitar los llamados telefónicos y hacer el sistema de eliminación cuerpo a cuerpo y todo vale, aunque el derrotado termine dibujado en la acera a la mañana siguiente (al menos es real, ¿no?), y colocando a carabineros y otras personas referidas al aparataje judicial en la conducción del espacio.

La idea es en general reunir a una decena de individuos considerados como lacras sociales, exhibir en pantalla todo lo que rehusamos ver a diario y que creemos que no existe, juntarlos en un espacio común y ver que pasa. Un infierno catódico en el que usted puede participar echado en su sofá y con control en mano. Les aseguro que al poco tiempo nos vamos a sentir tan identificados con los participantes que se van a volver nuestros mejores amigos. Porque al final, ante Dios, la Ley y la TV somos iguales.


[elcorresponsal]

  • Soy pelusón
  • De Rancagua, Chile
  • Soy una persona bastante interesante, puesto que aparte de escribir este blog soy capaz de desempeñarme en otras labores tales como: respirar, comer, dormir y cagar.
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